MANIFIESTO POR UNA CUCHILLERÍA RESPONSABLE, LEGAL, SEGURA Y NO ESTIGMATIZADA

La Asociación de Cuchillería y Afines de Albacete (APRECU) quiere trasladar públicamente su profunda preocupación ante el clima de incertidumbre generado en torno a la cuchillería legal y tradicional.
En las últimas semanas, los debates públicos relacionados con el incremento del uso de armas blancas en actos delictivos han provocado inquietud en un sector que lleva décadas sufriendo una creciente inseguridad jurídica, marcada por interpretaciones cambiantes, ausencia de criterios homogéneos, restricciones sucesivas y dudas permanentes sobre el futuro de una actividad completamente legal, regulada y legítima.
La cuchillería no puede ni debe identificarse con la delincuencia.
La cuchillería es industria, empleo, artesanía, tradición, cultura, diseño, innovación, calidad y patrimonio. Es una actividad económica histórica, que forma parte de la identidad de Albacete y de Castilla-La Mancha, reconocida a nivel nacional e internacionalmente y Bien de Interés Cultural, con la categoría de Inmaterial sostenida por miles de familias que viven directa o indirectamente de este sector.
Desde APRECU queremos agradecer el apoyo, la sensibilidad y la unidad que están demostrando instituciones, administraciones públicas, organizaciones empresariales, colectivos sociales, representantes políticos de diferentes sensibilidades, medios de comunicación y la ciudadanía en general, en defensa del sector cuchillero en estos momentos.
Ese respaldo demuestra que la sociedad entiende que perseguir la delincuencia nunca puede significar criminalizar una actividad legal ni poner en riesgo un patrimonio económico, artesanal y cultural centenario.
APRECU comparte plenamente la necesidad de reforzar la seguridad ciudadana y combatir de forma contundente el uso violento o delictivo de armas blancas. Pero exigimos que se diferencie con absoluta claridad entre criminalidad y cuchillería legal.
Los productos fabricados y comercializados por nuestras empresas cumplen la normativa vigente y forman parte de usos profesionales, domésticos, deportivos, artesanales, industriales, cinegéticos, coleccionistas y cotidianos. No son los productos sobre los que debe construirse el debate sobre la violencia urbana o la inseguridad ciudadana.
Nos preocupa especialmente que determinados mensajes públicos o determinadas aproximaciones regulatorias terminen generando más miedo, más incertidumbre y más inseguridad jurídica para empresas, consumidores y usuarios legítimos. No puede terminar penalizándose o estigmatizándose a quien utiliza una herramienta legal para su trabajo, su actividad profesional, su afición o su vida cotidiana, mientras los mercados ilegales y la delincuencia continúan operando.
Por todo ello, el sector cuchillero reclama:
- La diferenciación expresa entre criminalidad y cuchillería legal y tradicional.
- Seguridad jurídica y criterios homogéneos de interpretación y aplicación normativa en todo el territorio nacional.
- La participación activa del sector en cualquier futura reforma legislativa o reglamentaria que pueda afectarle.
- La creación de una mesa técnica permanente de trabajo entre administraciones y representantes del sector.
- El impulso de campañas institucionales de promoción y pedagogía social que ayuden a trasladar el verdadero valor histórico, cultural, económico y artesanal de la cuchillería, junto a financiación suficiente para desarrollarlas.
- Medidas de apoyo económico, industrial y comercial que permitan garantizar la competitividad y el futuro de las empresas.
- Protección para el consumidor y usuario legítimo de productos legales.
- Un refuerzo efectivo de la lucha contra la delincuencia y los mercados ilegales, centrando los esfuerzos donde realmente se encuentra el problema.
- El reconocimiento y la protección de la cuchillería como patrimonio artesanal, cultural e identitario de Albacete y Castilla-La Mancha.
- El desarrollo de programas públicos de promoción, ayudas y subvenciones que permitan asegurar la continuidad, modernización y relevo generacional del sector.
El sector cuchillero no puede vivir permanentemente pendiente de qué interpretación, restricción o criterio puede aparecer mañana. La incertidumbre normativa pone en riesgo inversiones, empleo, exportaciones, comercios y el futuro de una industria histórica que constituye una de las grandes señas de identidad de nuestra tierra.
La defensa de la seguridad ciudadana debe ser plenamente compatible con la protección de un sector legal, regulado y ejemplar.
Desde APRECU reiteramos nuestra voluntad de diálogo, colaboración y trabajo conjunto con todas las administraciones e instituciones para construir soluciones equilibradas, eficaces y justas, capaces de combatir la delincuencia sin perjudicar injustamente a quienes llevan generaciones trabajando dentro de la legalidad y contribuyendo al desarrollo económico y social de nuestro país.
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